Logo

ednica IAP ante los hechos del día 8 de febrero de 2017 en la calle Artículo 123 entre las calles de Humboldt y Avenida Balderas

ednica IAP ante los hechos del día 8 de febrero de 2017 en la calle Artículo 123 entre las calles de Humboldt y Avenida Balderas.

Ante la intervención que el Gobierno de la Ciudad de México realizó en la calle Artículo 123, hacia personas que habitan en este espacio público, nos pronunciamos en el siguiente sentido:

En el 2016, se robusteció la política pública en la Ciudad de México para promocionar,  defender y garantizar los derechos humanos de quienes viven en calle; esto se ha hecho de la mano de organizaciones de sociedad civil y con la operación de distintos mecanismos de participación que incluyeron a quienes viven en espacios públicos de la ciudad.

Si bien el Programa de Derechos Humanos de la Ciudad de México (PDHCDMX) y el Protocolo Interinstitucional de Atención Integral a personas en riesgo de vivir en calle e integrantes de las Poblaciones Callejeras de la Ciudad de México (el Protocolo), el Hogar CDMX, la Audiencia que realizó el Jefe de Gobierno con mujeres con experiencia de vida en calle constituyen acciones concretas para favorecer una vida digna de quienes viven en calle.

No obstante, reiteramos que los derechos humanos de las personas que viven en calle requieren de un esfuerzo adicional para que sus avances se presenten de manera sostenida, no regresiva, más amplios y mejor coordinados.

Consideramos que si existe la presunción de que personas que viven en calle son responsables de la comisión de delitos, la intervención de las autoridades competentes debe hacerse sin lastimar la integridad de las otras personas que conforman el punto de calle, sin afectar sus pertenencias, sin violencia, dentro de un proceso educativo y formativo que favorezca la integración social plena de quienes habitan la calle.

En el trabajo de campo que hemos realizado, nos encontramos con la desafortunada realidad de que en algunos espacios públicos en los que hay personas viviendo, existen actividades ilícitas; muchas de ellas cometidas por personas que no viven en calle, pero que se hacen pasar como “población callejera”. También es factible que algunas personas que viven en calle cometan ilícitos menores y faltas administrativas; en estos casos, reconocemos que las autoridades deben intervenir en un marco de derechos humanos, seguridad ciudadana y debido proceso, sin caer en prácticas discriminatorias ni fabricando delitos.

En este mismo sentido, lamentamos que a nivel de algunas delegaciones haya omisiones y que se mantenga la limpieza social o retiros forzados, justificados como acciones para favorecer proyectos de vida fuera del espacio público. Desde la perspectiva de ednica IAP esto es inaceptable.

La aplicación integral del Protocolo y el PDHCDMX abrirá más puertas para favorecer que, quienes habitan los espacios públicos de la Ciudad de México ejerzan sus derechos.

AGENDA:

Todas las personas que habitan en los espacios públicos de la Ciudad de México y del país, al igual que todas las personas, tienen los mismos derechos y éstos deben serles garantizados y respetados. En este sentido el Estado debe llevar a cabo las acciones necesarias  para elevar el nivel de vida de quienes están en condiciones de exclusión, tal es el caso de las personas que habitan los espacios públicos.

Desde ednica:

  1. Ratificamos que #LaCalleNoEsLugarParaVivir. Todas y cada una de las personas que han llegado a vivir en calle deben tener las oportunidades para acceder a una vida fuera del espacio público.
  2. Daremos continuidad a los espacios de dialogo generados en el marco del PDHCDMX y el Protocolo.
  3. Impulsaremos la promulgación de una ley de derechos de personas que viven en calle, retomando el contenido del Protocolo y los insumos generados en el PDHCDMX.
  4. Fomentamos la participación ciudadana y libre de quienes viven en calle.
  5. Ponemos énfasis en NO permitir las prácticas regresivas en materia de derechos humanos ni el debilitamiento de los espacios de diálogo que favorecen avanzar en la garantía de los derechos humanos de quienes habitan los espacios públicos. No caeremos en omisión si tenemos pruebas de acciones reales de limpieza social.