A la distancia nos seguimos acompañando

Karla Hernández Montero

Es un hecho latente lo que el COVID-19 ha ocasionado al mundo entero, hemos sido amenazados y amenazadas de forma agresiva a nuestra salud e incluso a la vida misma. Como consecuencia, se han tenido que implementar diversas medidas de seguridad para conservar la salud y evitar la propagación del virus, la medida más efectiva para lograrlo es QUEDARSE EN CASA.

Si bien, para nuestra población atendida no fue la medida más conveniente, han tenido que acatarla y dejar de trabajar en el espacio público, incluso en contra de ser éste su principal fuente económica. La mayoría de los niños, niñas y adolescentes que participan en las actividades del Centro Comunitario Morelos, se han visto en la necesidad de permanecer dentro de sus hogares, por lo que todo el equipo ha tenido que adecuar las formas de establecer contacto con las familias; se han creado grupos en la aplicación de Whats App para dar seguimiento al trabajo realizado desde tiempo atrás, saber sobre su estado emocional, su situación económica y realizar algunas actividades educativas que les ayuden a tomar consciencia sobre la situación actual de salud y la importancia de seguir, con responsabilidad, las medidas de seguridad.

La respuesta en general ha sido buena, considerando que en su mayoría las familias están atravesando por una fuerte crisis económica, sus ventas han disminuido en un 70% aproximadamente y otras, incluso, han perdido sus fuentes de ingresos  por la falta de empleos.  A esto se le suman, las actividades  escolares que no han sido fáciles de realizar para todos y todas, las dificultades emocionales se han presentado en niños, niñas, adolescentes e incluso en madres y padres durante la cuarentena. Sin dudarlo, esta situación nos ha puesto a prueba, pero desde ednica mantenemos nuestro compromiso y brindamos nuevas opciones para realizar nuestra labor con los beneficiarios y beneficiarias.

La pandemia por COVID-19, nos ha expuesto a una larga lista de adversidades de tipo social y personal, que hemos tenido que superar de diferentes maneras, pero también nos ha planteado el reto de adaptarnos a un nuevo estilo de vida, en donde la cultura de prevención y salud toma protagonismo. Cuidar de uno mismo, es cuidar de los demás.

Como institución, nos interesamos por la ejecución óptima de los derechos de nuestra población y nos esforzamos por que el impacto de esta situación sea más llevadero para todos y todas. A la distancia, nos seguimos acompañando.