Atención psicológica al estrés postraumático

A partir de la teoría de cambio se plantea que ednica IAP cuenta con un área de Salud Emocional, que brinda terapia psicológica desde los enfoques cognitivo conductual y humanístico  con  la  intención,  entre  otros  aspectos,  de contrarrestar los efectos del estrés postraumático y las adicciones, en la población que atendemos. En este caso, hablaremos del tratamiento psicológico al estrés postraumático.

Como dato estadístico, cerca del 25% de la población que recibe atención psicológica, presenta un diagnóstico de estrés postraumático. Aunado a lo anterior, de este 25% de personas atendidas por TEPT, el 18% corresponden al perfil de NNA trabajadores y/o en riesgo (NRTs), y 7% al perfil de adultos responsables de familia. Por otra parte, se estima que otro 23% de adolescentes y jóvenes vinculados con la vida atendidos por el área de Salud Emocional, en la modalidad de tratamiento grupal, presentan síntomas de estrés postraumático en comorbilidad con trastorno por consumo de sustancias adictivas.

En función de lo anteriormente, se aprecia la pertinencia de identificar, evaluar y desarrollar planes de tratamiento para atender esta problemática de salud emocional.

El trastorno por estrés postraumático o TEPT es un trastorno psicológico clasificado dentro del grupo de los trastornos de ansiedad, que sobreviene como consecuencia de la exposición a un evento traumático. Dicho evento traumático puede involucrar una situación   amenazante, un peligro abrumador, o bien una situación que trastoca de manera negativa la integridad física y/o psicológica de la persona que lo padece. Donde la magnitud y la cualidad del evento traumático van a determinar la severidad de la reacción emocional, a un grado tal que las defensas mentales de la persona no lo pueden procesar  por sí mismas, requiriendo por lo regular apoyo terapéutico para lograrlo.

Algunos de los síntomas relacionados con estrés postraumático (TEPT) son: Presentar pesadillas o dificultades para dormir, pensar constantemente en el evento traumatizante, conductas de evitación desadaptativa, sentirse asustado sin ninguna razón, temor a perder el autocontrol, dificultad para recordar y expresar partes del suceso abrumador padecido, problemas de concentración, estar en un estado de híper alerta, pensamientos catastrofistas (pensar con regularidad que algo malo va a pasar), reacciones de sobresalto ante estímulos de cualquier índole, sentimientos intensos relacionados con lo que pasó  (enojo, vergüenza, culpa, tristeza), sentimientos de dolor o pérdida y problemas de salud física (somatización). Mientras que en los casos en que la persona desarrolla estrés postraumático complejo, también  se presentan síntomas complejos en adición al TEPT tales como disregulación emocional (pérdida  del control emocional y del impulso agresivo), dificultades interpersonales, conducta disocial, disociación, conductas de evitación complejas (por ejemplo, consumo de sustancias adictivas o conductas de autolesión), alteraciones en la auto percepción,  y alteraciones en  la percepción del perpetrador, entre otros más.

El tratamiento a este problema de salud emocional se orienta a promover cambios en las circunstancias vitales ante las cuales se presenta el problema detonante, restablecer una base segura, psicoeducar al paciente sobre su problemática, promover entrenamiento en técnicas de relajación, promover habilidades para la reestructuración cognitiva, entrenamiento en habilidades para identificar y frenar pensamientos desadaptativo, desarrollar exposición a evento traumático, promover reestructuración cognitiva, desarrollar estrategias para identificar y frenar miedos irracionales relacionados con trauma, activación conductual positiva, tratamiento en asertividad, así como en resolución de problemas y habilidades para la prevención de recaídas. Además, en los casos en donde el TEPT se presente en comorbilidad con otras problemáticas, el tratamiento ha de implicar la atención de los problemas emocionales subyacentes, así como la canalización para valoración y tratamiento médico farmacológico (de requerirlo).

De esta manera, para concluir, venimos generando procesos de evaluación y tratamiento psicológico para los casos que lo requieran; y para ello, ha sido muy valioso contar con el apoyo de Fundación Quiera, así como de Fundación Gonzalo Río Arronte para hacer posible que NNA, adultos responsables de familia y AJVC puedan acceder a servicios de atención psicológica.