Capacitaciones que fortalecen

Por Román Díaz Salgado.

Los procesos de capacitación representan una oportunidad para enriquecer nuestras nociones, aprendizajes, habilidades, destrezas y actitudes para poder incidir de manera eficiente en una realidad o en una problemática determinada.

La tarea de brindar atención a la salud emocional de niñas, niños, adolescentes, y jóvenes en situación de calle, así como a sus familias,  también implica la necesidad de acceder a espacios de capacitación continua, y más aún, cuando vemos que en la situación de calle, suelen estar entramadas una serie de problemáticas complejas como la violencia, la marginación y la pobreza, entre otras más.

En el área de salud emocional, no sólo nos hemos dado a la tarea de brindar servicios innovadores a las personas que atendemos, sino que también, nos hemos capacitando a través  de talleres y webinarios impartidos a distancia por internet. Entre los meses de marzo y abril, accedimos al taller “Módulo de violencia familiar, causas, efectos y soluciones”, impartido por Fundación JUCONI, A.C.; y en agosto, accedimos a las ponencias virtuales “Niñas, niños, adolescentes y sus familias en tiempos de COVID-19” y “¿Cómo adaptar el trabajo con familias en tiempos de COVID-19?”, impartidas por Rommy Acosta Paredes e Isabel M. Crowley.

Sin lugar a dudas, los aportes teóricos, metodológicos y técnicos recibidos a partir de dichos espacios para la profesionalización, son de gran utilidad en tanto que abonan a la comprensión de  problemáticas que presentan las persona afectadas por la violencia, así como coadyuvan en la formulación de soluciones, incluso en el contexto de distanciamiento social por la pandemia.

Finalmente, es de reconocer la labor de Fundación Quiera, de la Asociación de Bancos de México, pues desempeña un rol importante en favorecer el acceso estos medios para la capacitación y difusión de conocimientos.