La vida es un malabar

Taller de malabares

Por Gabriela García García

Desde septiembre, a través del programa “El CENART sale a la calle”, en el centro comunitario Ajusco, el malabarista Bruno Díaz comenzó un taller de malabares con el grupo de adolescentes.

Este taller busca generar cohesión, identidad entre las y los jóvenes y el fortalecimiento de los lazos en la comunidad; al ofrecer un espacio de respeto, trata de impulsar la creatividad sana, el aprendizaje de habilidades para el desarrollo cognitivo, físico y emocional de los niños y niñas y jóvenes.

En 10 sesiones, las y los adolescentes han practicado este arte circense, pero sobre todo, el taller, ha favorecido la participación y expresión grupal, la cooperación, el trabajo en equipo, el desarrollo de la confianza e irradiar la seguridad de todos y cada uno de quienes participan en las acrobacias y malabares en general.

Las y los adolescentes muestran un gran compromiso, interés y práctica en las artes circenses que se les han enseñado. De este ejercicio sólo queda esperar el momento final que será una presentación a las madres, padres de familia y hermanos, hermanas de las habilidades adquiridas de este taller que además de los aprendizajes de coordinación visual y motriz, tiene el componente de enfrentarse a nuevos retos, vencer la timidez, favorecer la motivación entre todos y todas, así como la puntualidad, compromiso y respeto al trabajo común y propio.

Les compartimos la liga de la presentación final que sin duda fue un deleite para nuestros invitados e invitadas. Queremos agradecer enormemente al programa “El CENART sale a la calle” por acercarnos a estas propuestas que aportó gratas experiencias y enseñanzas.

¡Gracias CENART, gracias Bruno Díaz por tu entusiasmo y dedicación!

También agradecemos al fotógrafo Diego Montalvo Valdivia, quien nos compartió el video que presentamos en la siguiente  liga: https://youtu.be/ryqhCx7d-Hg